martes, 17 de enero de 2017

Desvelo

Las veces que, evocando tus hechuras,
a la mente me viene una odalisca,
es por la curva hermosa en tu cintura,
por tus muslos, de piel tersa y oscura,
que no auguran tu condición arisca.

La picardía, el fuego de tus ojos,
¿me considerarán como un amigo
o traerán, orgullosos, consigo
la afilada saeta de tu enojo?

Más complaciente y dulce te quisiera
aunque ya vamos viendo que me esperan
la lanza de tu Oriente, la tortura
por esa hermosa curva en tu cintura.

Solo a solas con la imaginación,
y a riesgo de explicarme con pobreza,
ésta es mi letra; ésta, mi canción.
Este sueño indeleble, en mi cabeza.

A la hurí:
De Chiclana,
más o menos, a tres de la mañana.
Anda... dime que sí.

Reunión invicta de costosos fantasmas

Lo mejor del encuentro, los ujieres,
su uniforme de gala, deslumbrante;
el edificio, de categoría,
sito en barrio castizo e importante.

En medio, cuanta inane sosería,
cuanta jactancia de pavos reales
exhiben engreídos de importancia
(y atentos casi siempre a la ganancia,
causa notoria de bastantes males)
los líderes de las "autonomías".

Blandiendo su rampante rebeldía,
en el grosero extremo, Puigdemont,
infulillas de Carlomagno. Enano
que no se considera del montón,
y que hace trampas de tahúr gitano.

Y Urkullu con su cupo
de "históricos derechos" aldeanos,
como quien nunca supo
lo mucho que ese cupo es draconiano.

Mientras los ciudadanos, fastidiados,
contemplan el guiñol en el Senado,
¿no hay quien meta en cintura
a tanto fresco y tanto caradura?

lunes, 16 de enero de 2017

Tu frontera

La lenta y larga espera
de las satisfacciones no cumplidas,
como una empinadísima escalera,
va señalando el resto de esta vida.

Y aquel núcleo de acero
que parecía el centro de la esfera
no sirve ya siquiera de asidero,
desarmado, de frente a tu frontera.

El tiempo, perezoso,
retorna un año más con las nevadas,
los reñidos amores mentirosos,
los insomnios, las solas almohadas.

¿Es la melancolía,
el recuerdo de aquellos azahares?
¿Por eso no se rinde esta porfía
de pretender de nuevo tus manjares?

domingo, 15 de enero de 2017

Las preguntas

Las señales del faro
-- mensajes de la costa --
que entre nubes y claros
camuflan mis descaros,
trazan la vía angosta
que hasta ti nunca lleva.

¿Nos pondremos a prueba
con toda gallardía
una noche de luna,
un sol de mediodía,
probando la fortuna
aplazada de antaño?
¿O vamos a seguir
a un paso de admitir
que no somos extraños?

¿Dejarás que me abrace
a tu espalda morena,
a tu espalda morisca?
¿Que en la sal y la arena
me embriaguen tus aromas 
de odalisca?

sábado, 14 de enero de 2017

Por teléfono

No es sólo por la edad.
Me embromas por teléfono, porque notas que esta voz se quiebra, con todo su peculiar timbre a cuestas.
"ALTA COMO UNA TORRE" y con la anemia que aparece en tu reciente analítica. No será grave, eso espero; aunque para mí tengo que tu deriva vegetariana no es exactamente la ideal, amén de haber eliminado de tu paladar los delicias del cerdo ibérico, etc.
Escucho tu ruego, teñido con un dejo de cariñosa queja:
-- ¡Pero no llores, padreee...!
Me recompongo (no mucho) como mejor puedo. Y sigo haciéndote recomendaciones que quizá caigan en saco roto.
Pero no es sólo por la edad, esto viene de lejos: de cuando eras pequeña y el pediatra (tan torpe aquella vez) te pinchaba en el talón para no sé qué jodida prueba necesaria.
Y de otras varias cosas viene.
Pocas veces te digo lo mucho que te quiero. Tendré que enmendar eso también.

viernes, 13 de enero de 2017

Los "intocables"

Ufanos de su presuntuoso y más que discutible "magisterio", muchos periodistas extreman sus impertinencias y su atrevimiento invasivo, enarbolando el (según ellos) irrenunciable y sacrosanto derecho a la información, que quieren hacer prevalecer por encima de todo y que, como es natural y les convenga o no, también tiene sus correspondientes y obligatorios límites.
Cuando hozan en las truculencias, en los albañales de la miseria humana, con frecuencia no persiguen otra cosa que excitar el peor morbo y la zafiedad de un público no menos impresentable que, por desgracia, nunca es minoritario.
Y es que el falso barniz de la profesión del que hacen gala, tiene mucho de hipocresía y de avidez interesada y lucrativa. Y, por más que, en su ridículo, se proclamen el ombligo del mundo, se están mereciendo el desprecio y los más de cuatro "cortes" con los que desde otros púlpitos los están poniendo en su sitio.
Que a cada puerco le llegue su San Martín.
Porque el periodismo no debería ser la sádica complacencia en el catálogo de las noticias más monstruosas y repugnantes, como por otra parte resalta en el espectáculo de la jauría de los reporteros gráficos, emisarios del escándalo, acosando en carroñero tropel de cámaras y micrófonos a los implicados en los sucesos de turno, al tiempo que todo ello se utiliza como fuente de asquerosa frivolidad y de dinero, dinero y dinero. 

jueves, 12 de enero de 2017

La visita

De nuevo, la visita al médico, ese internista que lleva ya nueve años revisándome las averías generales y que, él también, acusa canas, desgaste dentro de un orden, menos veterano que el mío, claro está.
En el gabinete de las pruebas, la ayudante mide mi tensión, me pesa, hace el electrocardiograma de costumbre... y
-- ¿Hace Ud. deporte?
(La pregunta suena retórica y como inexplicable: lo mío es cualquier cosa menos lo que se llama complexión "atlética".)
Con el tono más reposado del que dispongo, contesto:
-- Sofá y lectura.
Me recomienda lo que todo el mundo sabe. Yo guardo un respetuoso silencio. ¿Cómo discutir, cómo oponerme a consejo tan bienintencionado?
Para no ser un completo desobediente, esta tarde me fui andando a la farmacia (45 minutos, ida y vuelta).
Pero ante lo inevitable -- la batalla final y fatal que hemos de perder --, me cuestiono (con imprudencia, lo sé), la utilidad del cansancio a fondo perdido, y más al fondo, la condición absurda de nuestras ilusiones.
Mañana, Dios mediante, tras los análisis prescritos, desayunaré en el bar de los churros, junto a la Delegación de Hacienda.

El Hipocampo añade:
-- ¡Serás folclórico! 

miércoles, 11 de enero de 2017

Dificultad de los trasplantes

Como Martin Scorsese suele ser firma de garantía, me fui a ver "Silencio".
Más larga que profunda, más agoniosa que solemne, cuesta averiguar qué cosa se pretende con el asunto, fuera de la reflexión sobre las ingentes dificultades que comporta la iniciativa de trasplantar culturas, religiones y otras zarandajas del pensamiento y los sentires, desde un lugar del mundo a otro, y peor si son tan remotos y diferentísimos entre sí.
Desde Chiclana de la Frontera, los japoneses de elaborados jardines sinuosos, abanicos volubles, laberínticos propósitos y objetivos, con sus ojos sesgados, su concentrada calma chicha (la taimada y ceremoniosamente cruel sonrisa del "INCUISIDOR"), y sus inefables restaurantes de recetas misteriosas, no son lo más tranquilizador ni lo más fácil de entender.
Y, ¿cuatro o cinco siglos atrás?
Entre esto y la subida vertiginosa en el precio de las gasolinas, la cuesta de enero ...

martes, 10 de enero de 2017

Esa voz de contralto

A 22 de noviembre (día de Santa Cecilia, patrona de los músicos) de 2003, en la Cervecería C. Martín, sita en la calle Alonso Quijano, 61, en Madrid, comparecen C. J. y R. y eligen:

1 -- Mollejas de cordero.
1 -- Ensalada mixta.
1 -- Trigueros.
2 -- B. Viña Mayor.
1 -- Solomillo.
1 -- Cochinillo.
1 -- Merluza romana.
3 -- Pan.
1 -- Cortado.
1 -- Carajillo.
1 -- Té.

Que distribuyen o se adjudican como puede imaginarse y cuyo importe, que aquí se omite por delicadeza y discreción, abona (con tarjeta VISA) R., gustoso de prolongar la sesión de las maquetas que precede, porque de ese modo disfrutará algún tiempo más de C. y de la visión de las proporciones generosas de su cuerpo, de la luz de sus ojos, de la hermosa sombra de sus oscuros, rizados, largos cabellos. Y de esa voz de contralto que no ha vuelto a escuchar desde entonces, porque ni contesta al teléfono, cuando alguna vez la ha llamado.  

lunes, 9 de enero de 2017

El asombro del Comodoro

Era previsible. La segunda vez que asisto a nuestros almuerzos concertados, vistiendo con corbata. La de hoy, art - déco.
Vengo despacio, con selecta música de fondo. En el salpicadero del "Gordo", el marcador correspondiente me hace notar que viajo relajado, cambiando las marchas con perezosa conciencia: 70 kms/hora de media.
La visión de este Mar que, en cuanto te descuidas, va a dar a Estambul (a la que Don José Rey seguía añadiendo "la antigua Constantinopla") contribuye a la calma, bienhechora, noble, clásica.
A partir del Puerto de la Duquesa, ya voy de absoluto y descarado paseo, señor mayor en deportivo de diseño. Hemos quedado a la una del mediodía; y somos puntuales como los mejores Longines.
Veremos los yates, comeremos pescados, nos pondremos al día.
Al regreso, un sol de tarde, como un generoso medallón de oro, me recibe.
Buena jornada.  

domingo, 8 de enero de 2017

Apuestas arriesgadas

Los versos que te envío, las señales
de la temperatura de este río,
ni te suenan, porque jamás te digo
que se extienden cuando sueño contigo
y en sus ondas rizadas y termales
se mece y flota este amor tardío.

La indecisión, la duda, el titubeo
frenan mi corazón en su aleteo.
¿Al borde del abismo,
poner todas mis cartas boca arriba?
¿Probar con un tanteo tu erotismo
y en un apasionado fatalismo
llegar a tu mimosa negativa?

Ya sé que el NO, lo tengo, y que el trofeo
y la satisfacción de los deseos
no se alcanzan sin arriesgar la apuesta.
Mas ¿siempre hemos de ser los caballeros
los solos adalides de la gesta,
siempre expuestos a todos los aceros
de una evasiva o adversa respuesta?

-- Tendrías que sentar esa cabeza.
-- Ya lo canté en "Victoria":
"me complicó la vida la belleza". 

sábado, 7 de enero de 2017

Ya lo decía Battiato

-- Tú es que eres muy aficionado a buscar las señales, las referencias que están en tus recuerdos del pasado.
-- Más bien. Pero cada vez resulta más difícil, cada nueva vuelta, cada visita añaden al ánimo unos gramos de decepción. No importa que hasta la médula pertenezcas a una ciudad, ni que ella te perteneciera, como así fue: ahora se te aleja, te hace sentir extraño en lo que era su paraíso, con sus cambios, a menudo antipáticos y no deseados, con el zafio desasosiego de su presente y su masificación que en nada coinciden con la pausada medianía de las proporciones que conocimos, que nos eran familiares.
En las calles de siempre, ahora que las recorro indagando el remoto lugar de los sueños escondidos, hay adefesios de arquitectura de vano e insolente, barato y cateto minimalismo, tiendas estúpidas como lugares comunes, locales de esa comida basura norteamericana que enloquece a los jovenzuelos ignaros e indocumentados, refractarios a la Reválida, turistas a mogollón, restos ruinosos...
-- Vamos, que no ta ha sentado bien el paseo.
-- Me temo que no. Y aun así, el morbo decadente e irreal, la seducción perversa...
-- Si es que no te centras.
-- Debe ser eso. 

miércoles, 4 de enero de 2017

"Passengers",

que es como quien dice, pasajeros, propone una fantasía tecnológica y espacial cuyo delirante principio seguramente habría podido concebir Kafka, aunque sin llegar a la estética que el Tiempo (rápido, rápido, en su avance inflexible, sus cambios y adquisiciones) nos va dejando caer encima, con apabullante prodigalidad.
A estas alturas, las naves de "Encuentros en la tercera fase" se han quedado bajo mínimos, al lado de las que nos muestran aquí, y en otras recientes"pelis", por más que la nostalgia  mantenga a aquéllas en el encanto de su edad de la inocencia.
A tope de diseño, del film presente me encantaron el bar (cómo no) del androide, la piscina de super lujo con Lawrence dentro y, sobre todo, me llegó a emocionar el paseo por el espacio de los dos protagonistas, unidos al magno artilugio por sus correspondientes "cordones umbilicales". Un paseo que implica de manera evidente y maravillosa la realidad de nuestra insignificancia.
Como espectáculo visual, una gozada.

martes, 3 de enero de 2017

Sus Señorías, los zánganos

Ayer se dijo por televisión,
tan claro y sin ambages,
que desbordaba la estupefacción
ese insultante ultraje:
los "padres de la Patria" han decidido
tomarse más de un mes de vacaciones,
ya que su preferente cometido
consiste en teclearse los cojones.

¿Y dicen que se sienten mal pagados?
¿Los enchufados, los privilegiados?
¿La casta que son TODOS los partidos, 
los de siempre, los nuevos añadidos?

Sometidos, inermes, sinvergüenzas
somos los ciudadanos
si consentimos que tantos marranos
nos chuleen de modo cotidiano,
saqueando de paso la despensa.

lunes, 2 de enero de 2017

La afición impasible

Con un punto de moderada desconfianza, que luego resultó injustificada, me fui a ver "La belleza oculta", que remueve a fondo sentimientos, mientras se reserva alguna sorpresa para el desenlace.
No descarto que gran parte del público sea impermeable y más bien dado al atolondramiento. Conque quizá no sabrán apreciar las líneas esenciales de un guión convincente; el trabajo de unos actores -- reparto de mérito -- que raya a muy buena altura; y una banda sonora que se manifiesta con limpios e inspirados pasajes.
Parafraseando a mis amigos de Cataluña, que los tengo, vaya que sí, a más, a más, nada podría ocultar la belleza que Kate Winslet (desde aquellos planos de la memorable "Titanic", donde ya apuntaba una joven y lozana seducción) ha ido ganando, atesorando, con madurez y aplomo.

Por otra parte, está "Comanchería".
Vuesas Mercedes ya saben, desde el colegio, que el Oeste es uno de los puntos cardinales. Pero más concretamente, cuando se dice el Oeste, suele hacerse referencia al Oeste americano, o sea, de la América del Norte, o sea, descontando (antes más) por lo general Méjico. El Oeste del cine, según USA.
Pues bien, para que quede claro que queda "Oeste", y además, bastante salvaje incluso hoy, aquí entra "Comanchería", que es cualquier cosa menos una fiel traducción del título original.
Comenzando con una canción de pícaros compases de amalgama, durante los créditos preliminares, luego siguen algunas otras, que añadirán carácter y jalonarán la aventura de los dos hermanos, medio forajidos, medio justicieros, con un toque épico y otro de road movie, que es la expresión "entendida" para designar las "pelis" donde, entre otros aconteceres, abundan las carreteras, polvorientas o no, los moteles y, con alegre frecuencia, la vistosa influencia de las armas de fuego, etc.
Entre el legendario Jeff Bridges y los demás, se pasa bárbaro. 

domingo, 1 de enero de 2017

Virus y bacterias

Soslayar la verdad de oblicuo modo
y retorcer a fondo el argumento
demuestran vuestra cara de cemento
y el sedimento de vuestro esperpento
en esa ostentación, codo con codo.

Os dejais ver en formación compacta,
cerrando filas con gesto mafioso,
y en el discurso de corte faccioso
se envuelve ese matute mentiroso
de las presuntas URNAS y las actas.

Lo vuestro es un patético alzamiento,
de redomada y golfa chulería,
contra la Ley vigente. Y desafía,
con grosera y rebelde antipatía,
su mejor y más claro fundamento.

¿Hasta cuándo, vuestra extorsión notoria,
las regateadoras maniobras,
la felonía de "hacernos la cobra"
y de contar con falsedad la Historia?



sábado, 31 de diciembre de 2016

Apenas cae la noche

Apenas cae la noche.
Hay ese lucero solo, que dicen que es Venus, sobre un cielo limpio.
Hay también, sobre el fondo azul y hermoso, la fina cuchilla curva del cuarto creciente.
La visión me trae a la memoria aquella etiqueta que sellaba el frasquito de vidrio lobulado y mágico de "Maderas de Oriente", colonia predilecta de mi madre.

Cierro la puerta. Nochevieja. Vamos, Hipocampo.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Del coloquio decoroso que tuvo lugar entre el "Plegablito" y el Hipocampo

"Plegablito": ¿Y bien?
Hipocampo: No sé. Parece que, dentro de su delicado carácter artesanal y minoritario, los días que el "blog" sueña, que se hace ilusiones, o que desvaría por laberintos amorosos, el personal adicto disfruta más.
-- ¿No será que te toman por...
-- ...por lo que no soy.
-- Anda ya, que alguna fama te han echado.
-- Eso: "me han " echado.
-- En todo caso, no se te da mal la vertiente galante. Es más, ya consta esa expresión en alguna entrada anterior.
-- Lo da el oficio.
-- Y los estímulos. Que cuando te sientas ante mí, no sé nunca por dónde saldrás; pero, en ocasiones, como que te agarras a una nube que pasa.
-- Dices tú de nubes. Sin ir más lejos, las que había esta mañana (ya sabes que madrugo), que interrumpí el desayuno para salir al jardín y no perdérmelas.
-- ¿Cómo eran?
-- Anchas y guapas, como las caderas de una mujer madura. Doradas y rubias, como si esa mujer fuese una escultural walkiria del Norte.
-- O de más acá.
-- También.
-- ¡Si es que te conozco!

jueves, 29 de diciembre de 2016

De vez en cuando, pinchazo

Apta para majaderos, se nos plantea con desconcertante libertinaje conceptual esta fantasía sobre la secta, o lo que fuera, de los Asesinos.
La impresionante acumulación de despropósitos y disparates inverosímiles que constituye la trama de esta cinta, consigue que sea un fiasco sin redención posible, y que ni siquiera se justifique por la presencia de la Cotillard, con un peinado que en nada la favorece. Un peinado lamentable que alcanza a deprimir al espectador, por sufrido que sea.
Por su parte, Jeremy Irons -- y no es la primera vez -- encarna su personaje de cartulina con el correspondiente hieratismo rígido, con el que, finalmente, todo queda en un alarde estéril de presuntuosa fantasmada.
La sesión, padecida en los cines las Salinas de Chiclana de la Frontera, sólo tuvo a favor la tarifa del miércoles y la de los veteranos: 3 euros. De menos nos hizo Dios. 

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Cuando te veo

En tu torso, el relieve
de unos senos tan breves
que apenas se señalan.
Y por tus pantorrillas
la doble maravilla
curva, de colegiala.

Luego, los rizos persas,
la cobriza y diversa
melena seductora
que en conflicto parece
y, al cabo, se merece
tu encanto de señora.

En brillo y en tamaño
no han mermado los años
la magia de tus ojos,
su expresiva intención
que, de este corazón,
liberan los cerrojos.

Y así, cuando te veo,
me vuelven los deseos
de decir lo que callo.
Mas la edad nos separa:
¡Quién pudiera y mirara
y jamás al soslayo,
sin haber nunca nada!

martes, 27 de diciembre de 2016

Descalza

En la calle, tres coches:
Uno, de no sé quién.
El mío, que llegaba.
Y, cruzando delante, andabas hacia el tuyo, tú, desconocida, con la melena y la chaqueta largas y, en la mano, los zapatos que cubrieron tus pies, que ahora volvían con los restos de arena de esta playa.
Para mañana, que es el día de los Santos Inocentes (aunque a la impía Carmena seguramente le parecerá otra fiesta cristiana, es decir, reprobable), te dedico estas líneas, inocentes también, que el Hipocampo envía, teñidas de añoranza insatisfecha, desorientadas de indecisión, a medias arrepentidas, y originadas por causas que no conoces, que acaso a nadie importan.
¿No sabéis? Es la tenue, y al tiempo pesada, losa sola de la soledad.

jueves, 22 de diciembre de 2016

El bombo dorado

Con atolondrado alborozo, con absoluta expectación, se han vivido los desafueros de la lotería, en el día de hoy, transmitidos, claro está, por la "tele", que ya parece olvidada de lo de Berlin y de lo de Vistalegre y de lo de Aznar, etc. 
-- El "ansia viva", como dice José Mota.
-- Y las estrecheces. La gente "no llega a fin de mes".
-- Eso de "estrecheces" es añejo: lo que se decía antes.
-- Pues la expresión habrá caído en desuso pero la realidad sigue vigente: paro, sueldos bajos, pobreza energética ...
-- ... y los bares, con sus terrazas, y los restaurantes y las gasolineras y los hoteles, a rebosar. ¿Dónde está el truco?
-- Puede ser. Pero hoy, arrebatados por el fervor de la ingenuidad, ¿un espejismo al año, hace daño?
-- Me hace recordar aquella sentencia que escuché en el Virreinato de Nueva Granada: "para cuatro días que vamos a vivir, dos, borracho y dos, durmiendo". 
-- ¿Drástico?
-- Abstemio.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Para Almendrita, de Oso

¡Qué moderno me siento
cuando por Amazon recibo tu regalo!

Sin darle al tiempo un mínimo intervalo,
comienzo la lectura de inmediato
de esta edición que saciará mi sed
(por esta vez, ya tengo para rato)
y que, desde tu puerto marsellés,
me haces llegar por interpuesta vía
hasta el alejamiento de estos vientos,
en este mediodía.

Muy numerosas páginas me esperan
y la curiosidad aventurera,
que no requiere espuelas añadidas,
va a darme una energía a la medida.

(Se dice que este mundo es un pañuelo.
En alguna ocasión te contaré
la urdimbre coincidente de una red
que a ese proverbio sirve de modelo.)

martes, 20 de diciembre de 2016

FRÍO

La expresión elegida era FRÍO,
como el agua del río.
Elemental, sencillo,
aquel lance de críos, de chiquillos:
un jugador escondía una cosa,
y en encontrarla, el otro, 
cifraba su objetivo.

Era un tiempo sin prisas.
Exenta la ilusión de sinsabores,
poco era el llanto, frecuente, la risa
y en Navidad, las jornadas mejores.

Hace FRÍO este año. Los motivos
nada tienen de juego irreflexivo.
Lo achacan los prolíficos científicos
a ese cambio climático específico
que tornará poco a poco el Planeta
en un indescifrable jeroglífico.

Y, a mi propuesta de tomar café
(tantos años, sucesos ya pasados),
tu clásico y cortante "mejor, no"
es alto y FRÍO: un acantilado
que combaten las olas de este mar,
con este atalayero,
desolado y cansado de mirar.


lunes, 19 de diciembre de 2016

Libros, guerras y amores

Y que, en efecto, lo fue. (Al sábado me refiero, porque ayer no teníamos "la Magdalena para tafetanes".)
El argumento de "El editor de libros", refleja la personalidad tempestuosa y el estilo vital y literario del caudaloso Thomas Wolfe, con ambientación adecuada y pasajes de su obra tan encendidos como "podados" para la no sé si mejor pero desde luego más cómoda accesibilidad de los que fueron -- y son -- sus lectores.
Por otra parte, en "Hasta el último hombre", Mel Gibson se toma su tiempo con los antecedentes y preliminares que sitúan el caso del objetor de conciencia, antes de dar rienda suelta al realismo atroz de las escenas de guerra, con la sangre, seguramente necesaria, que le quedaba después de Braveheart y de aquella tremenda Pasión de Cristo.
Las guerras, aquí deberíamos tener memoria, se van forjando con líos y odios. Después son, terroríficamente, lo que son. Ayer y hoy.

A otro universo pertenece, por fortuna, la deliciosa canción "Porque queramos vernos" que, cerrando el reciente álbum de Vanesa Martín, es la enésima confirmación de su talento y de su honda, y a veces dulce, sensibilidad que, como en este caso, nos conmueve y nos rompe.

sábado, 17 de diciembre de 2016

Los nombres y el mostacho

EXCMO. AYUNTAMIENTO DE CÁDIZ
SIENDO ALCALDESA DE ESTA CIUDAD LA EXCMA. SRA.
DOÑA TEÓFILA MARTÍNEZ SAIZ
SE REHABILITÓ Y CONSTRUYÓ ESTE MERCADO CENTRAL DE ABASTOS
CÁDIZ A 9 DE DICIEMBRE DE 2009

De columnas estriadas, que ya no sé si aluden al Foro de Roma.
En los anchos pasillos centrales, veladores que surten los vecinos puestos del mercado. Gente, de vinos, de cañas, de tapas.
De un grupo de cuatro personas, un hombre de unos cincuenta años, quizá más, se me acerca y, tendiéndome la mano, me dice su nombre y asegura con admiración que un día se dejará crecer un mostacho como el mío.
-- Lo veremos, un día, contesto, digo mi nombre y con algo de aprensión...
...estrecho esa mano desconocida. ¿Qué otra cosa, si no?
Luego, recordando a Sheldon Cooper, en los servicios de un bar procedo a lavarme, descubriendo con serias dificultades el enrevesado mecanismo que abre los grifos, después de probar el de caballeros y el de señoras, por este respetuoso orden.
Antes, en el mercado, he tomado nota de la lápida conmemorativa. Y otro nombre me ilumina la tarde: el rótulo reza "Carnes y recova". Al lado, como una señal, ese nombre, igual al tuyo.

Sentado a la mesa de este café, en la terraza exterior que me expone al comportamiento independiente de los fumadores, con gafas y redactando las líneas de este "blog", casi parezco un escritor, mientras me observa un joven desde un cierro (de un tercer piso, palillería en la plaza de las Flores), de esos que, al decir de la abuela Clotilde, eran como un coche "parao".
Hay un cruce de nostalgias: de ti, de ella.
Al cine, que parece que va a ser buena "El editor de libros".

viernes, 16 de diciembre de 2016

Versos con 2 citas

Ceremonioso y cortés, un lector de este "blog" me envía estos VERSOS CON 2 CITAS que el Hipocampo reproduce considerando coincidencias que no le son ajenas:

Me indujo un espejismo a desearos
y la insatisfacción y el desengaño
hicieron su labor. Menos de un año,
para extinguir esta ficción de amaros.

La sugestión y el resplandor del fuego
pensé encontrar en vuestros atributos
y en cambio siento la ilusión de luto,
de un malogrado y creciente despego.

¿Acaso he confundido las señales?
¿Me llevaron los cantos de sirena
a ponerme yo mismo unas cadenas
de eslabones apenas musicales?

¿Será verdad, al cabo del camino,
que la estabilidad no fue mi fuerte,
que el polvo enamorado era mi suerte,
(como dijo Quevedo) y mi destino?

Cuando me paro a contemplar mi estado
Garcilaso, doliente, así escribía.
Yo también paso por la vida mía
como un alumno torpe y obstinado. 

jueves, 15 de diciembre de 2016

Reseña de un destierro

Cediendo a una de tantas intoxicaciones ideológicas, hemos llegado en estos años al destierro de las corbatas.
Seguramente todavía quedan en el desolado solar patrio, gentes de bien que recuerdan los tiempos en los que a los sufridos varones se nos concedía la posibilidad de vestir esa prenda que era de libre elección y que dejaba un margen a la fantasía personal, a la pequeña creatividad masculina, por más que las silenciosas mayorías optasen por corbatas de marcada discreción, que otros calificaríamos de adocenadas, aburridas y rutinarias: pero algo era.
Luego, cuando los rebeldes y los "oprimidos de la Tierra" decretaron que el adorno de referencia era un símbolo detestable y conservador a más no poder, propio de la "explotadora clase dominante", las corbatas han sido proscritas con sañuda vehemencia, y raro es el que se atreve a usarlas, no sea que lo llamen FACHA los vociferantes talibanes de la descalificación, con su talante ignorante y represor a cuestas.
De modo que, fuera de los del atuendo deportivo, del excéntrico y carnavalesco de las diversas tribus urbanas, o del de los tardohippies con su ensoñadora psicodelia, quedan los descamisados, ufanos unos de su rojerío; otros, los del complejo, acobardados en sus clandestinas madrigueras, o casi catecúmenos sobrevenidos y neoconversos de taberna/"tablao" castizo, trasnochón y populachero, que no se diga que no saben estar en el "desgarro" y la conciencia de la clase obrera.
O sea, te lo juro por Zapeando, un postizo y no digerido corte de mangas a la que fue disculpable y decorosa vanidad y ahora se queda en residual y, dentro del contexto, arriesgada señal de mínima independencia.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

El género epistolar

Con un tonito de superioridad melosa y condescendiente, le escribes a tu "compañero del alma, compañero" la jerárquica advertencia o admonición que busca solaparse entre elogios proferidos con la boca grande o chica, según se mire, y que no ha tardado en provocar con motivo la hilaridad de los que no se dejarán convencer por vuestras compartidas perfidias de áspid, por las envolventes redes de araña injertada en gladiador, con las que no es improbable que acabéis a farolazos, víctimas (también vosotros, no faltaría más) de las tentaciones del poder, omnímodo o fingidamente moderado que sea.
El paternalismo presuntuoso y pseudodidáctico que emana de esas líneas cercanas al ridículo de unos juegos florales a lo Victoria's Secret, tiene un aire fantástico y sentimentaloide que nadie diría propio del beligerante espíritu revolucionario que a ambos os distingue. Que a ambos os aqueja.
Con interminable fruición, hay que reseñar y celebrar este nuevo y singular "numerito" que sin duda os va a hacer merecedores, cuándo no, de la bobería y del "candelabro" en nuestras miríficas televisiones.
Enhorabuena, fantasmas. 

martes, 13 de diciembre de 2016

La trampa

Subir los impuestos.
Y luego conceder más margen de despilfarro a los gobiernos regionales para cebar su insaciable voracidad (porque ellos son la base indispensable para el despelote vigente).
Gravar a las empresas con cotizaciones más altas a la obligatoria Seguridad Social (aunque está clara su inminente quiebra), como consecuencia de una subida de salarios más que necesaria, pero que de modo infalible se repercutirá, y con clásicos y desvergonzados "redondeos", en los precios a los consumidores (que somos todos).
Mantener e incluso fomentar la mayor parte del gasto de las distintas administraciones, repletas de funcionarios sobrantes, porque ahí va el conchabeo superlativo de los parásitos.
Todo eso con el calendario a rebosar de festejos nacionales y locales, puentes y macropuentes, y absentismo laboral puro y duro: o sea, un prodigio de rendimiento y productividad.
Nos hemos vuelto locos. Los celadores del manicomio, y los pacientes -- nunca mejor dicho -- que seguimos cayendo en su trampa.

viernes, 9 de diciembre de 2016

Maniobras inservibles

La blandura, la cobardía con la que el Gobierno (con mayor o menor apoyo de sus compinches, incluso con las presiones y variadas complacencias de la peor izquierda) va cediendo paso a paso en sus "diálogos" y "negociaciones" con los políticos separatistas, será inútil.
Y muy perjudiciales los gestos de favoritismo; la humillante tolerancia con los cientos de desplantes que a nuestros valores, símbolos y propósitos compartidos de convivencia y democrática igualdad, a un ritmo creciente y de permanente provocación, contemplamos a diario.
Para rendirse ante la extorsión, no es necesaria tan completa porquería.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Inventario

Vamos rodeándonos de cosas, coleccionándolas, acumulándolas: libros, discos, instrumentos para hacer música y artilugios para escucharla. Enseres varios.
Cuadros que nos gustaron. Armas blancas que no nos resistimos a comprar: sólo por la estética. Plantas para el jardín.
Alguna joya (eso incluye los vehículos). Electrodomésticos (eso incluye el receptor de televisión).
Licores, ahora abandonados testigos de un pasado suspendido para el Tiempo, en sus estanterías.
Espejos, lámparas, muebles personalizados. Teléfonos, "plegables y plegablitos".
Fotografías para los recuerdos.

¿Así pesaba (y estorbaba) la impedimenta de las Legiones de Roma?
Cosas. Complacientes para el capricho. Soluciones, a veces, para la comodidad.
Para la soledad, nunca.

-- Ya te veo.
-- ¿Tú también?
-- Ni te cuento. 


miércoles, 7 de diciembre de 2016

Una de opciones

El ruido va llegando a la elección de los regalos/juguetes de Navidad, a las tertulias en los medios de difusión (o confusión), en las que "especialistas" en número casi infinito nos ilustran con sus sabios pareceres.
¿Hay sexismo en ese asunto?
Se ve que somos la sociedad del bienestar y que, entre tantos problemas, también puede quitarnos el sueño esa cuestión con sus matices y pormenores.
Modestamente, quizá olvidamos el trasfondo hormonal que condiciona las inclinaciones y pulsiones, no siempre inducidas, de los mamíferos y las mamíferas, tan empeñados y empeñadas en buscarle tres pies al gato y a la gata.
Algunos llaman ingeniería genética a esta tendencia; otros, ganas de enredar, revisionismo a todo meter, incluso delirio. O también equidad en la distribución. No sé.
A lo mejor el mundo da la vuelta; y si más adelante da otra, se queda más o menos lo mismo.
En el entremientras, ¿podríamos regalar libros, instrumentos musicales, útiles de dibujo, un ajedrez?
¿Eliminarían esas opciones toda o parte de la devastadora preocupación enunciada?

martes, 6 de diciembre de 2016

Peor me lo pones

De lamentable evidencia puede calificarse el hecho de que el pueblo de Madrid ha sido gradualmente llevado a una domesticada mansedumbre.
Un proceso que amolda como dócil rebaño a un personal anestesiado o drogado con la fascinación del estadio, los botellones, el cotilleo rosa o político, la televisión que todo lo frivoliza y enrasa, la consumista inundación de los "móviles", etc.
De ese modo, los ciudadanos de la Villa y Corte apenas expresan su lógico escozor por las incomodidades y atropellos que les causa la gestión de sus regidores municipales (arbitraria, caprichosa de disparatados experimentos, frecuente de sectaria ideología).
Una cosa con otra, un zarandeo con el siguiente, es imposible a estas alturas reconocer en los madrileños a las mismas gentes que le pusieron las peras al cuarto a Esquilache; o a las tropas de Napoleón, cuando aquello del 2 de Mayo.
De vergüenza.

-- ¿Y no te parece que es lo mismo por toda España?
-- Peor me lo pones.