jueves, 8 de diciembre de 2016

Inventario

Vamos rodeándonos de cosas, coleccionándolas, acumulándolas: libros, discos, instrumentos para hacer música y artilugios para escucharla. Enseres varios.
Cuadros que nos gustaron. Armas blancas que no nos resistimos a comprar: sólo por la estética. Plantas para el jardín.
Alguna joya (eso incluye los vehículos). Electrodomésticos (eso incluye el receptor de televisión).
Licores, ahora abandonados testigos de un pasado suspendido para el Tiempo, en sus estanterías.
Espejos, lámparas, muebles personalizados. Teléfonos, "plegables y plegablitos".
Fotografías para los recuerdos.

¿Así pesaba (y estorbaba) la impedimenta de las Legiones de Roma?
Cosas. Complacientes para el capricho. Soluciones, a veces, para la comodidad.
Para la soledad, nunca.

-- Ya te veo.
-- ¿Tú también?
-- Ni te cuento. 


miércoles, 7 de diciembre de 2016

Una de opciones

El ruido va llegando a la elección de los regalos/juguetes de Navidad, a las tertulias en los medios de difusión (o confusión), en las que "especialistas" en número casi infinito nos ilustran con sus sabios pareceres.
¿Hay sexismo en ese asunto?
Se ve que somos la sociedad del bienestar y que, entre tantos problemas, también puede quitarnos el sueño esa cuestión con sus matices y pormenores.
Modestamente, quizá olvidamos el trasfondo hormonal que condiciona las inclinaciones y pulsiones, no siempre inducidas, de los mamíferos y las mamíferas, tan empeñados y empeñadas en buscarle tres pies al gato y a la gata.
Algunos llaman ingeniería genética a esta tendencia; otros, ganas de enredar, revisionismo a todo meter, incluso delirio. O también equidad en la distribución. No sé.
A lo mejor el mundo da la vuelta; y si más adelante da otra, se queda más o menos lo mismo.
En el entremientras, ¿podríamos regalar libros, instrumentos musicales, útiles de dibujo, un ajedrez?
¿Eliminarían esas opciones toda o parte de la devastadora preocupación enunciada?

martes, 6 de diciembre de 2016

Peor me lo pones

De lamentable evidencia puede calificarse el hecho de que el pueblo de Madrid ha sido gradualmente llevado a una domesticada mansedumbre.
Un proceso que amolda como dócil rebaño a un personal anestesiado o drogado con la fascinación del estadio, los botellones, el cotilleo rosa o político, la televisión que todo lo frivoliza y enrasa, la consumista inundación de los "móviles", etc.
De ese modo, los ciudadanos de la Villa y Corte apenas expresan su lógico escozor por las incomodidades y atropellos que les causa la gestión de sus regidores municipales (arbitraria, caprichosa de disparatados experimentos, frecuente de sectaria ideología).
Una cosa con otra, un zarandeo con el siguiente, es imposible a estas alturas reconocer en los madrileños a las mismas gentes que le pusieron las peras al cuarto a Esquilache; o a las tropas de Napoleón, cuando aquello del 2 de Mayo.
De vergüenza.

-- ¿Y no te parece que es lo mismo por toda España?
-- Peor me lo pones.

lunes, 5 de diciembre de 2016

"Los últimos de Filipinas"

Infestada de mofas disolventes, la época actual suele ridiculizar los valores que en otros tiempos han ennoblecido a las personas; antes bien, cualquier clase de decencia parece estar singularmente perseguida.
Unido eso a la condición, con frecuencia pedestre, cuando no vulgar, de un cine español que ahora abunda, financiado por las televisiones y otros diversos organismos, he asistido con cautela a "Los últimos de Filipinas", y más por la nostalgia de una ambientación y unos uniformes en cuya elección  parece que se ha tenido cierto rigor.
Se ve que producción con presupuesto de lujo, las localizaciones son hermosas al punto de hacernos recordar "La misión". El reparto cumple y las actitudes de los personajes no son inverosímiles.
Es difícil imaginar lo que llegaron a pensar, a sentir aquellos hombres. Con ese trasfondo de tunantes trapicheos y derrapes del Gobierno de turno (qué raro). Con la depresión nacional que quizá no se llegó a remontar nunca; el ancho y hondo pesimismo que cundió como consecuencia del desmoronamiento de los restos del Imperio. Y la eterna polémica sobre las bondades y las maldades de toda situación colonial.
Pero sobre todo, las miradas de hoy sólo pueden leer con desconocimiento, incomprensión y cierta tendencia a falsear lo ocurrido, los hechos de un tiempo que nos resulta (y más, a la trepidante velocidad de los cambios presentes) por completo extraordinario.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Patricia Kopatchinskaja

El encanto de la moderación anduvo ausente ayer en la ejecución, por otra parte excelente, de esta violinista en los Conciertos de la 2.
A los pies descalzos, que ya son ganas, se sumaba el alarde de una banderita "arco iris" sobre el apoyabarba, que suponemos da fe de la condición sexual o la militancia de la joven solista, y cuya simbólica declaración era cuando menos innecesaria.
A medida que se fue soltando, empezaron las "caritas" (como esos "iconos" tontorrones que han cundido desde Internet), la mímica creciente hasta un cierto paroxismo contorsionista, arriesgadamente próximo al ridículo, que tuvo sus más brillantes cimas cuando decidió las "propinas", en este caso más bien tomaduras de pelo, de las brevísimas y descoyuntadas intervenciones finales, en las que la dejó ingresar en solitario la discreta prudencia del director de la Orquesta.
Una ovación larga y nutridísima de parte del público premió, y quizá amnistió a la vez, la cara y la cruz de esta asombrosa y, por lo que hemos descrito, desconcertante actuación. 

sábado, 3 de diciembre de 2016

La gran temporada

Verde el mar y gris el cielo.
Las palmeras,
ni saben cómo ponerse
entre tanta ventolera.
Temporales del invierno
con tornados incluidos
hacia Palos de Moguer.
¡Joder!

Y nos quieren embaucar
como si fuésemos lelos
con el cínico camelo
de que no deben tomarse
bebidas azucaradas
"malas para la salud".
¡Semejante carajada
mientras que la juventud
-- y el Gobierno bien lo sabe --
insiste en las borracheras
en presurosa carrera,
más que el AVE.

Mas no hay porqué preocuparse:
es sólo cuestión de precios,
de amoldarse
a esta conjura de necios.

viernes, 2 de diciembre de 2016

El anillo

Leyenda o historia verídica que sea, se cuenta cómo, cuando después de una espléndida y quizá agotadora fiesta, Malik Tamur (rey de lo que en cierta época fue el Jerez de la España musulmana) se fue a dormir, su mujer, la reina Sulayma, ya a solas, se entregó a Al-Mutamid quien, a la sazón, reinaba en la simultánea Sevilla.
Al amanecer, tras unos amores que bien podemos imaginar tan inspirados como fogosos, la reina regaló a su amante un precioso anillo de pedrería costosísima y de diseño (que decimos ahora) extraordinario y depurado, como muestra de una gratitud que, a los ojos de su conquistador, más que satisfecho, nunca habría sido necesaria.
Porque ¿qué otro premio, qué dicha mejor que las caricias y la entrega de la mujer con la que soñamos, y que es el motivo de nuestro deseo y nuestra adoración?

jueves, 1 de diciembre de 2016

De urgencia

La subida de impuestos al alcohol, al tabaco y ahora ¡a los refrescos!
Aquestos otros REfrescos sobre todas las cosas, que nos sodomizan con sus normas de galopante expolio, de tributos excesivos que luego tan discutiblemente se emplean, de ferocísimo zamarreo fiscal...
son los mismos que no quieren, faltaría más, cortar por lo sano la hemorragia desvergonzada e indecente de los gastos en las comunidades autónomas, y en todas las escalonadas instancias en las que los ciudadanos se ven obligados a "apoquinar" una brutal parte del producto de su trabajo. Cuando lo tienen.
Verdad que habrá que modificar la Constitución: especialmente para extirpar la lacra del clientelismo político, la epidemia insaciable de los enchufados y toda esa dañina cáfila de trincones sobrantes.
Deberíamos ponernos a ello. De urgencia.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Raquel Martínez

Como de un fino husky siberiano,
el color de tus ojos fascinantes
se añade a aquella lista en la que antes
se asombraba mi estro daltoniano.

(La Berenson, la Taylor, Laforet,
que destilaban sueños seductores;
tan fervoroso de sus pormenores
como incapaz para una rima en "et".
¿La ulterior sucesora en sus primores?
¿La perfidia perversa de Eva Green?
"Pa" esa lista sin fin
¡hasta en Cádiz hay pocos miradores!)

Mas volviendo a Raquel y a sus noticias,
por la UNO, los fines de semana,
de prodigiosa y sagaz cortesana
tu mirada extiende su delicia.

martes, 29 de noviembre de 2016

Elasticidad del vestuario

No parece surgir protesta de tipo alguno entre las feministas, por la discriminación que la Orquesta Sinfónica de RTVE consiente entre los profesores (damas y caballeros), en lo tocante al vestuario con el que se presentan en los conciertos.
Mientras que los profesores, acaso con resignación, van de riguroso y homogéneo uniforme, las profesoras dan alas a su fantástica y "femenina anatomía", optando por prodigarse en cierta variedad de vestidos que, manteniendo, ¿eso sí?, el sobrio y ceremonioso color negro, divergen entre sí, con y sin mangas, faldas de distintos vuelo y longitud, incluso algún que otro pantalón, escotes que inician o plantean pronunciamientos no desdeñables, cíngulos de brillos llamativos y delicados, pasamanerías, complementos, etc.
Me parece de perlas, que también las hay. Aunque ¿cabe echar en falta las frenéticas exigencias que, con tan encrespada demagogia, se esgrimen en otros casos?
¿Esa sagrada igualdad de beligerantes reivindicaciones que con frecuencia sirven a la demolición de otros supuestos, no precisamente orquestales?

lunes, 28 de noviembre de 2016

Matinal y vespertina

La elegante dulzura de la lengua francesa, que a lo largo de los diálogos se manifiesta en "Aliados", es una delicia para el oído, más bien hartos como andamos del inglés a toda hora.
El film es interesante, de excelente acabado y guiños a un gusto personal que a menudo tira por esa ambientación art-déco que se recrea en Casablanca, en el Citroën 11 ligero, en las brillantes lámparas de vidrio de época, y en la satinada seducción de la Cotillard, chica lista como ella sola, y de quien no falta malpensado que afirme su influencia o su involuntaria causa en el desenlace de esos dos guapos que en el mundo han sido y son Angelina y Brad, quien no deja de mirar a la sugerente coprotagonista con especial embeleso en todos los planos de la película.
Atentos a los detalles y a la preciosa y sosegada versión del himno alemán que suena de fondo en la escena de la recepción previa al atentado, con prolijo tiroteo incluido.
(Irene me reprocha que ocasionalmente "destripo" las "pelis"; hoy mantengo a salvo el argumento.)
Y "Marea negra", que es agotadoramente el retrato de una catástrofe. Alucinante la forma (¿cómo lo hacen? que dirían en Discovery Max) de trasladarnos unas imágenes que -- cine al fin -- son obligadamente ficticias.  

domingo, 27 de noviembre de 2016

La flor de la edad

Una morena y una rubia. Igual, medio parientes.
De ese norte vascongado que tantos quebraderos de cabeza ha dado también en otros asuntos.
Y lo curioso era que ambas, cada una de ellas, inspiraron durante algún tiempo el carácter apasionado, los sueños, los deseos, de aquellos dos mozos: una, a cada uno de ellos.
Que los cuatro pertenecieran al gremio, podría o no ser casualidad; o causalidad. La música acerca objetivos y contemplaciones.
De esa flor de la edad hasta ahora, con las señales del tiempo (de ese tiempo implacable que por supuesto no respeta ni a los dictadores) en sus rostros, en sus cuerpos, disuadiendo, desencantando...
¿Cómo fueron posibles aquellas indecisiones, la dispersión derrochadora, el momento ido?
¿Aquel desdén inadvertido, el propósito que ellos no supieron declarar con firmeza, con el que no llegaron a insistir?  

sábado, 26 de noviembre de 2016

Fidel Castro: por sorpresa

Parecía que no iba a ocurrir nunca. Como con Franco.
El "glorioso Líder" de la Revolución (que también se pareció a nuestro Caudillo en lo de sublevarse contra el Gobierno oficial y en lo de la mano de hierro y los juicios sumarísimos y las cárceles, y más de cuatro fusilamientos, mira tú) la ha palmado. Seguro que sus devotos a él no le regatearán el "homenaje": antes bien, se van a ir de vareta con los ditirambos y los panegíricos.
Al 2000, todavía quedaban en la Habana miles de pintadas por paredes y fachadas, que seguían proclamando y soflamando las rancias consignas, las arengas sectarias de aquel aquelarre, mientras eran patentes el sometimiento agarrotado y la miseria de las gentes, los automóviles, una y otra vez remendados, los antiguos palacetes y villas por el Vedado y tantas otras zonas, entregados a la podredumbre y a la ruina sin provecho para nadie, el miedo a pronunciarse contra el falso "buen rollo" impuesto, etc. La vuelta de tuerca rigurosísima que tan mal casaba con el temperamento jubiloso y solar de los cubanos, quienes, "tirano por tirano", terminaron quizá por no saber a qué carta quedarse.

Los del exilio, en Miami, ya han salido a las calles para celebrar el suceso y el deceso. Porque nunca vieron claro al salvador ese de la patria.  

viernes, 25 de noviembre de 2016

Diálogo

-- Lo que no entiendo es ese lado atávico y salvaje que en ocasiones te asoma y se manifiesta como una de tus contradicciones más relevantes .
-- No vas a creerme, pero a mí también me trastorna. Y más que, con la edad, tendría que haber ido remitiendo gradualmente y se ve que no; o no lo suficiente.
-- ¿Y no te ha dicho nadie alguna vez que deberías buscar "ayuda profesional"?
-- Eso es un eufemismo de los más idiotas, para sugerir que vaya a visitar a un psiquiatra, Y fíjate, mi única aproximación a uno de esos "magos" fue hace dos veranos. Y cuando, después de la segunda y larga entrevista, que parecía poco menos que un socarrón e irónico ajedrez, se me hizo saber su pretensión de cobrar los honorarios en metálico (y no por tarjeta de crédito ni otro de los procedimientos que dejan huella) acabé de sentir la cautelosa incredulidad que siempre me produjo ese club de poetas muertos, esa suerte de logia traída por los cabellos.

(La naturaleza del Hipocampo, puede que consista en una urdimbre indecisa de versos libres, delatores de una perdonable afición por la extrañas filigranas, y de vocabularios que hogaño no son de uso frecuente; y puede que sus neuronas anden algo debilitadas como consecuencia de ceremoniosas hipérboles, pero sospecha que eso no lo arregla tal suerte de demiurgos.)   

jueves, 24 de noviembre de 2016

Hojas caídas


En verdad que, con el paso del tiempo, ha habido gran mudanza de usos y costumbres. 
Que yo todavía alcancé a ver (y lo recuerdo) el cortejo engalanado que por la misma calle Feria en Sevilla (por la que circulaban tranvías parsimoniosos y en la cual hacían su número ambulante ocasionales gitanos con cabra o mono amaestrados) iba llevando a unos y otros finados a su "última morada": las carrozas negras medio rococós y los caballos enjaezados con gualdrapas y fúnebres penachos, etc.
Que decíamos "un entierro, un entierro", porque aquello tenía su impresionante carácter solemne y espectacular de retablo barroco, y había que salir al balcón.
Ahora no, ahora se llevan sobre todo los vehículos serios, de buena gama, preferentemente de la prestigiosa marca alemana de la estrella, que se ve que los deudos consideran un detalle decente no escatimar en lujos de última hora.
En fin, alcaldesa, esa hora última que nos aguarda y que nos cierra el grifo de repente o poco a poco; pero de la que no nos escapamos, "oyes".
Yo hago recuento y cada vez veo más hojas caídas. Y me viene un escalofrío que nada tiene, te lo juro, de caloret

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Laberintos, Inc.

Para comunicar a la compañía aseguradora del "Gordo" una secuela derivada del lamentable episodio de abril, me indicaron en el taller oficial que yo debía hacer la gestión pertinente, y que dicha compañía avisaría al perito.
Traspuestos los sucesivos filtros telefónicos en los que una voz te guía a través del laberinto del Minotauro (si se trata de tal cosa, marque tal, si de esta otra, marque cual, si es para no sé qué, proceda así, o asá en el caso de que su asunto trate de una harina de otro costal, etc.) y de la solemne advertencia de que el antecedente y farragoso trámite está siendo grabado, así como tus datos, y todo para tu "protección"...
la empleada que me atendía expresó su ignorancia de la ortografía que correspondía a la pieza mecánica que debe ser sustituida. Y que de esa manera no podía dar curso al "parte".
En estos tiempos en los que la ortografía se halla tan perseguida y conculcada como los cristianos en la época de Nerón, el escrúpulo me pareció exquisito, extraordinario, extravagante, extraterrestre (prosigan Uds.).
Y con mi también desconocimiento de esa y otras mecánicas, vino en mi socorro esa tabla salvavidas que llaman Google: buje se escribe así, vaya por Dios.
Repetida la llamada/calvario, otro agente, claro, se tuvo que poner al corriente de mi solicitud; aunque éste sí me dijo conocer lo que era un buje, escritura incluida.
No estoy para estos trotes, la verdad.  

martes, 22 de noviembre de 2016

Protagonistas "ilustres"

Frenéticos, gesticulantes, manotean a diestro y siniestro, mientras nos trasladan sus vivencias y aventuras, sus presuntas sabidurías, criterios, "fundadas" opiniones.
A menudo se les ve tensos, con la preocupación terrible de verse relegados al olvido, desterrados de los pingües sillones en los que sus nalgas afamadas procuran echar raíces rentables y duraderas.
Hay una arrebatiña de discursos, un rifirrafe de descalificaciones, frivolidades y ocurrencias poco o nada brillantes.
Y se puede hacer la prueba: anulen Vuesas Mercedes el sonido del receptor, y los verán por doquier.
Son los gestores del empacho, los fantasmas de la "tele".

lunes, 21 de noviembre de 2016

Como un cascabel

¿Qué escribiré que no enciendan tus celos,
sin que tampoco para mí te vuelvas
un témpano de hielo?

¿Valdrá acaso el recuerdo vigente
que, en la antigua inocencia,
me hacía desearte tan ferviente,
tan devoto de amor por tus turgencias?

¿Unos versos que, como un cascabel
o un racimo de uvas moscatel,
se van trepando por tus candilejas
para cantar a través de tu reja
un madrigal de miel?

¡Cuánto ardor, qué lejanos
el calor amoroso
y aquel poder que sobre mí ejercieran
tus manos!

domingo, 20 de noviembre de 2016

Al Hipocampo, viendo llover por su playa

Abundante la lluvia te rodea
como si hiciera falta más marea
para corroborar tu condición,
tu destino, tu temple gondolero
en ese singular amarradero
de cuyo acuario eres anfitrión.

Y un viento racheado
completa con sus bravuconerías
la complicada meteorología
que el día de hoy te trajo incontinente:
oleaje al cuadrado,
encrespado encarecidamente.

Dicen que, en cambio, para el campo es bueno;
que, con pantanos llenos, no hay sequía,
como quizá la habría de otro modo.
Conque venga alegría
y un cierto desenfreno,
que a gusto nunca llueve para todos.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Relato de una jornada

No es la primera vez que nos referimos a ello; y que, sin ser, que no somos, uno de los más asiduos espectadores, ya llueva sobre mojado...
Y es que la ignorante sordera del técnico de sonido de turno, consiguió esta mañana que el piano "se comiera" en largos pasajes al violín, en el Concierto de Mendelssohn que para ambos instrumentos y orquesta puso en antena la 2. No es de recibo. Cabe preguntarse si, como los políticos, merecerá su sueldo.
Así que para mitigar tal incomodidad, ¿creeréis que me vestí con corbata y todo y, saliendo apenas de Chiclana, ya se divisaban las horquillas formidables que hacen airoso el puente del Centenario, pasado San Fernando, allá en Cádiz?
Un día luminoso. Y otra de esas sesiones de cine.
Abstrusa, confusa y misteriosa, "La llamada" no se despeja ni siquiera cuando se desvanecen las extrañas naves ovoides de los extraterrestres. Conque mucho pulpo y mucha copa de tinto en el contraluz de diseño, y yo qué sé.
Ya en la pausa, una Maribel, junco rubio y grácil, me sirve el café y la ensaimada, más dulce por esa sonrisa y esos ojos claros. Le imagino los suaves hoyuelos que acaso se señalan sobre las nalgas jóvenes. Y, al decirme el importe, termina de desarmarme aspirando la "ese" del plural de los 3 euros, con su acento gaditano y delicioso.
"Un traidor como los nuestros", por contra, tiene los pies muy en la tierra, va de mafias rusas, trama interesante y tensión que no decae.
Luego, el regreso al barrio coincide con el incipiente encendido de las farolas (¡ese cambio de hora!), al momento del primer crepúsculo. Cuando el "Cochecito de los recados", que recibió la oportuna ducha antes de salir, se instala de nuevo en su puesto bajo los hibiscos, se siente el frío. Y todavía queda. 
Hasta mañana, si Dios quiere.   

viernes, 18 de noviembre de 2016

Diréis que el Siglo de Oro ya no se lleva, pero...

Cuanta abundancia hermosa en ese escote
atrae mi atención y me subyuga,
me induce a ser en ti tocata y fuga
y, de tu barco, eterno galeote.
Para tu rito, sumo sacerdote
a quien tu piel de seda ya sedujo;
y el resplandor que dan tus ojos brujos
mi más rendido y voluntario azote.

A naranjas diría que desprende
un aroma tu cuerpo tropical:
un levantino viento musical
de una oriental odalisca con duende.

Si en tal trance me viera Garcilaso,
no sé qué pensaría;
mas seguro que asaz comprendería
cómo me siento, de tu amor, escaso.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Nada como un buen "lapsus"

Van transcurriendo los días en los que la selecta rueda de los "scorpios" cumple -- en diferentes cantidades -- los años. Una vuelta más: y ya veremos cuántas nos van quedando.
En la pequeña reunión francesa, la conversación sobre ese tema zodiacal surgía casualmente, una vez más. Aunque la fiebre alta, la moda superlativa, se impuso seguramente en los años sesenta, entre fulgores de esoterismos, humos azules de la fantasía, hippies, guirnaldas de flores, sicodelia y toda aquella ecléctica selva de medusas y aguamarinas.
Contemporáneos que vivimos esa ola algo fascinados, ahora podemos relatarla como una lejana e ilusionante curiosidad que, por cierto, no ha decaído por completo, por más que buena parte de sus promesas e implicaciones iban a resolverse en la casi nada.
Al margen de los análisis y las descripciones de las respectivas características y compatibilidades entre signos que los sedicentes "especialistas" dictan desde sus tribunas aproximadamente académicas o retórico-rituales, la astrología fue en tiempos el don o el adorno exótico que revestía a personas de variada pelambre.
Y todavía ha dado para un lapsus que quizá evoquemos en ocasiones. Porque, con cierta soltura, ¿es imposible que esas señales se llamen para siempre Los Signos del... Zoológico?   

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Algo hay

Sostiene don Gabriel García Márquez que, en los viajes, parece que el cuerpo llega antes al punto de destino; y luego, con cierta misteriosa demora, ese elemento evanescente, inaprehensible, que los místicos llaman alma y otros llaman de diferentes modos.
Claro que él lo conecta con los vuelos en aeroplano, que los hay en estos tiempos de tal modo veloces, que probablemente tienen no poca parte en el fenómeno de referencia.
Mi reciente "vuelo", de muy otras condición y características ha sido. Y aun así, seguramente por lo que de nuevo dejo atrás, me produce similar efecto. Será el teléfono otra vez el medio de comunicarme con la Dama de los Rizos.
Yo no digo que el alma que me queda permanezca enteramente a su lado, y tarde en llegar: pero algo hay.
Y son cosas del cariño, ya lo creo.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Ahí vamos

Irene me hace escuchar canciones que desconozco, alejado como estoy ahora de vínculos e información que tengan referencia con lo que fue parte muy importante de toda una vida.
En el fino equipo de sonido que "ilustra" su auto, de un sitio a otro, en nuestros paseos, me va ofreciendo temas que intuye de mi preferencia posible, con un criterio ecléctico y atinado que denota y me confirma su instinto y el buen oído que siempre le detecté, hace años.
Antes, durante los largos, coversados cafés del desayuno, hay lugar para los recuerdos y para las dilatadas confidencias: para ponernos un poco al día.
Y fuera de los debates de meros aficionados a la política y a la metafísica, las risas críticas y gramaticales, lo más directo de cada jornada son el beso antes de dormir, la confianza que da ir de su brazo por la calle, en la que a veces me va remolcando.
Con cariño, suavemente.

sábado, 12 de noviembre de 2016

Marsella

A quien se le diga que me he cruzado el y los mapas y que a mi edad avanzadísima vuelvo a sucumbir a la fascinación de la carretera...

- Estás del "to".
- Ya, pero con motivo de fuste y capitel.
- ¿Y eso?
- Un cumpleaños de cifra simbólica. Y la visita que tenía pendiente para la hija de mis más preciadas entretelas.
- ¡Qué exageración!
- Será que te coge por sorpresa.
- No, si yo no digo...
- "Pontonse".

Y  además, el maravilloso templo de bóvedas con policromía, pan de oro y estilo bizantino para divisar la espléndida bahía, los barcos, el islote del Conde de Montecristo...

- Tú, siempre igual.
- Ya te digo.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Programa doble

Y de calidad.
Lo primero, la excepcional belleza de "La bailarina". Ahora que escribo, intento transmitir la emoción y (vamos a decirlo de una vez) las lágrimas que me sobrecogieron, como espectador en las escenas de la danza y la música que la envolvía y subrayaba.
Las cosas se dicen como se puede. Pero los sentimientos van más en lo hondo; y en la afortunada, favorecedora concentración a solas de esa sesión matinal inolvidable.
El Hipocampo suele recomendar poco y con una prudencia que, en este caso, merece ser depuesta.

A la tarde, ya con algo de público alrededor, "Sully". Y hay que ponderar de nuevo (dentro de su larga trayectoria de cine de primera) la naturalidad, la sobriedad y la aparente sencillez con que logra sus "films" Clint Eastwood, resueltos con mano maestra, escritos, dirigidos y producidos en general por él mismo.
Un gustazo que ni el prodigadísimo Tom Hanks consigue atenuar.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Sancti Petri

Para ver los balandros vengo
al poblado de los pescadores,
con los recuerdos que siempre tengo,
de ilusiones y pormenores.

Irene y yo, paseando
por las deterioradas calles.
Ella, siempre preguntando;
yo, llevándola del talle.

Mirábamos los cangrejitos
en sus carreras por la arena,
por las maromas viejas, las rocas.
(Exclamaciones, risas y gritos:
tiempo sin penas.)

-- Tan sólo siete años pasados
del final de nuestra vieja guerra,
lo pusieron ahí; ahora sé
los misterios que el Tiempo encierra.
Ése que reza, medallón
de cerámica que véis,
es del Club Náutico blasón,
de 1946.

Velas plegadas. Los mástiles
como lanzas civilizadas.

(En el nuevo restaurante, al que voy por primera vez, me invitan a un canapé de algas. En un arriesgado brote aventurero, oso -- no sé por qué -- probarlo. Lo encuentro insípido. No comprendo la fascinación de Lolo.)
 

sábado, 5 de noviembre de 2016

Vamos a llamarlo el alumnado

Que podría dividirse entre estudiantes y estudianTAS, para seguir las impresentables y extendidas pautas que abundan dentro de la deformación galopante que sufre nuestra Lengua (la presidenTA, la etc.)
Sólo que no parece que anden "estudiando" gran cosa y se pretende todavía menos con la reclamadísima supresión de la Reválida y otras zarandajas del relax.
La última ocurrencia es la aspiración a reducir (aquí sí que molan los recortes) sensiblemente los "deberes" que de tradición se han hecho en casa; dicen que para que la familia tenga más contactos, comunicación, bla, bla, bla, aunque luego todo tienda a quedarse en más videojuegos, y más teléfonos móviles. O en botellones... ¡a los doce años!
Esta iniciativa, mientras la época que vivimos es resueltamente exigente y nos enfrentamos a ella con un aparatoso fracaso escolar, una INcultura general mayúscula y una ortografía que pone los pelos de punta.
En sólo dos mañanas se hacía el examen de Reválida para aprobar el Bachillerato Superior. Y el tribunal no nos conocía a ninguno, que no era poca prueba y garantía de las dimensiones del filtro.
¿Y hemos llegado a esto? 

viernes, 4 de noviembre de 2016

En la Sagrada Familia



ha tenido lugar la grabación de la versión catalana de AMAZING GRACE, en la interpretación de la voz potente de Mónica Naranjo.
Himno por himno, y sobre todo con la entrada de la banda de gaitas, nos ha recordado el precedente de Monserrat Caballé y la SALVE REGINA que hizo junto a Carlos Núñez, bastantes años atrás.
Nada como el sonido evocador de las gaitas y la belleza del templo magistral de Gaudí, para siempre estremecernos de emoción y remover, en el fondo de este corazón gastado, quién sabe qué resortes, qué archivos de la (consciente o no) memoria, ese tornasolado laberinto de sueños y de ancestros.